Sentir
un poco de celos es normal, incluso se considera saludable, en toda
relación sentimental. Pero, al pasar ciertos límites, ese
sentimiento puede convertirse en una enfermedad y terminar con
cualquier pareja. Una persona es más o menos celosa debido a una
combinación de factores como la predisposición genética, que
depende en la mayor o menor producción de neuro-hormonas llamadas
catecolaminas, y aspectos psicológicos como la crianza que recibimos
o traumas del pasado.
De
acuerdo a diversos estudios sobre el comportamiento humano, la menor
producción de catecolaminas provoca que algunas personas tengan
personalidades más frágiles y por lo tanto son más propensas a los
tormentos del alma y el corazón. Mientras que la ciencia no logra
encontrar un antídoto eficaz para los celos, el camino es aprender a
controlarse a sí mismos.
El
problema de los celos puede ser resuelto si el celoso está dispuesto
a buscar (y combatir) sus causas, sea a través de terapias o incluso
con auto-ayuda. La baja autoestima y la inseguridad son
características que desencadenan los celos. Para comenzar a
enfrentar el problema, debemos asumirlo. Muchas personas sospechan
que la persona amada, se torturan, pero no asume ni a sí mismos:
"Sí, soy celoso".
He
aquí cinco consejos para comenzar la lucha contra los celos:
1.
Evalúa la relación. ¿Tu chico es lindo y no da motivos para tus
ataques? Si es así ¿por qué te castigas y te enfermas con celos
sin motivos?
2.
Piensa antes de enfermar. Si tu pareja sale junto a tí todos los
viernes, pero uno de ellos dice que tiene un compromiso con el
trabajo, no te imagines cosas. Lo único que lograrás es molestarlo
e irritarlo con acusaciones exageradas e infundadas.
3.
¿Algo te molesta? No hagas un escándalo. Llama a tu chico para
hablar. El diálogo puede aclarar el malentendido o las fantasías
que creaste en tu cabeza con este sentimiento.
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4.
Ocupa el tiempo y la mente. En lugar de vivir cargada con este tipo
de sentimientos, investigando su cuenta de facebook, revisando su
celular, cuídate a ti misma. Después de todo, él podría haber
elegido a cualquiera, pero la elegida fuiste tú, no lo olvides. Así
que trata de mantenerte linda, bien informada y con historias que
contar.
5.
Deja que te eche de menos. Esto no sucederá si te quedas a su lado
todo el tiempo. ¡A nadie le gusta vivir en una prisión!
