El
hipo se produce cuando el nervio vago o una de sus ramificaciones, que va del
cerebro al abdomen, se irrita. A continuación te mostraremos algunas formas de
detener el hipo, con simples recetas caseras. Especialistas dicen que el hipo
suele ser una reacción a los trastornos digestivos comunes. Una manera de
contener el hipo es inundar el nervio vago con otra sensación, así éste envía
señales al cerebro que hay cosas más importantes que hacer y entonces la
reacción se detiene.
Otros métodos interfieren con la respiración, aumentando
la cantidad de dióxido de carbono en la sangre. Esto hace que el cuerpo se
vuelva más preocupado por la eliminación de dióxido de carbono que mantener el
hipo.
Aprenderemos
cinco técnicas para detener el hipo, consideradas infalibles por los doctores:
1 -
Ingerir una cucharada de azúcar. Este acto abruma las terminaciones nerviosas
de la boca con una sensación dulce. Esta sensación va a ocupar al cerebro
inmediatamente con otras reacciones. También puedes probar poniendo un poco de
azúcar en la parte posterior de la lengua, donde sentimos el gusto amargo. Así,
la sobrecarga de azúcar, dará como resultado.
2 -
Algunos médicos recomiendan que te tapes los oídos para detener el hipo. Las
ramas del nervio vago también se extienden al sistema auditivo y, al estimular las
terminaciones nerviosas de esa zona, el nervio vago entra en acción.
3 -
Asusta. Aunque pueda ser una técnica de los tiempos de la abuelita, ¡funciona!
El susto activa el nervio vago y pone fin al hipo.
4 –
Tragar o hacer gárgaras con agua es también una gran técnica, ya que calma los
nervios.
5 -
Hacer gestos con la cara, estirando la lengua también puede detener el hipo.


