Para las supersticiosas todo vale la
pena para alcanzar un año nuevo pleno, por ello te mostramos algunas costumbres
y rituales para la buena suerte. Desde las más simples como el uso de ropa
blanca para recibir el nuevo año, hasta los rituales más raros, como comer
lentejas parados en una silla. Creer en el poder transformador, puede ayudarnos
a comenzar el nuevo año de la mejor manera.
Los rituales toman cuenta de la
mayor parte de los símbolos del Año Nuevo. En la mesa no hay lugar para las
carnes de aquellos animales que arañan, dentro del armario sólo prendas nuevas,
en la playa son arrojadas rosas en el mar. ¿Y los colores?
Seleccionados especialmente
para tener un deseo concedido. En caso de duda entre hacer estas simpatías o no,
por tener buena suerte, vale la buena intención. Nuestro equipo ha reunido una
serie de rituales practicados en todo el mundo para atraer la buena suerte. Toma
nota de nuestros consejos para conquistar un excelente 2014...
Ropas nuevas
La ropa es lo más cercano que
tenemos al cuerpo, por lo que debe ser nueva. En este ritual, en consonancia
con el principio de otra etapa de la vida, es alegre y saludable vestir algo nuevo
para la llegada del nuevo año. Se cree que hay un sentido de nuevo comienzo.
Colores
Los colores siempre provocan una
reacción, siendo capaces de influir en nuestro estado de ánimo y comportamiento.
Por otra parte, se encuentran cargados de misticismo. Usar prendas de cierto
color para la llegada de un nuevo año, tiene cierto significado…
Rojo: crea una sensación de
vitalidad y agilidad. Se asocia con el amor y la capacidad de hacer realidad
los sueños de una forma armónica.
Amarillo: aspectos positivos, de
brillo y contacto con Dios nos conducen a la elección de color amarillo en las
prendas. El color también está conectado con la atracción de la riqueza.
Blanco: la costumbre de usar ropa
blanca está conectada a los negros y las religiones africanas. El blanco
representa la luz, la pureza y la bondad.
Rosa: el color se refiere a la
belleza y la seducción. Vinculado a la imaginación, el rosa tiene el poder de
crear nuevos pensamientos posibles de concretarse en la vida.
Verde: reaviva la llama de la
esperanza de convertir las situaciones malas en buenas.
Comida
La abundancia sobre la mesa en esta
época del año, refleja la expectativa de la abundancia en el futuro. La
cantidad y calidad de la comida y la bebida van más allá de las necesidades de
la vida cotidiana, celebrando la vida con optimismo y felicidad. Comer ciertos
alimentos requiere la realización de un ritual…
Uvas: en algunos países es costumbre
comer tres uvas blancas, dando la espalda a la luna. Antes de comerlas, se
eleva cada una de ellas a los cielos y se hace un pedido por cada fruta. También
se dice que debemos comerlas con los pies fuera del piso, sentados en una
silla.
Cerdo: alimento portador de la
suerte durante la cena. El predicado se da porque el animal olfatea hacia
adelante, llevando hacia adelante nuestra vida.
Lentejas: aparece entre los
alimentos que traen fortuna y el renacimiento. Éstas deben consumirse en la
cena, sentados sobre un banco (antes de la medianoche).
Granada: su cantidad de semillas,
hace de esta fruta un símbolo de la abundancia y la fertilidad. Las semillas de
siete frutas deben ser guardadas en tu cartera, durante diciembre.
Rituales
Los supersticiosos practican
diversos rituales para lograr una ayuda a la buena suerte en el amor, en el
trabajo y en todos los aspectos.
Amor: para que se resuelvan los
problemas de corazón, se debe tomar un baño con champán y pétalos de rosas
rojas.
Buena suerte: al mar, también pueden
ser arrojadas flores blancas, espejos, perfumes y collares blancos para Yemanjá.
Pedidos: con los pies dentro del
agua, salta siete olas. Cada una corresponde a un pedido. Antes de la llegada
de la octava ola, vuelve a la arena, sin dar la espalda al mar.
Armonía en el hogar: lavar toda la
casa, arrojando por la puerta principal el agua sucia sobrante. Pintar las
paredes y renovar el ambiente y decoración, devolviendo a la casa la armonía,
la salud, el dinero y la felicidad.
Protección contra el mal: Toma un baño
de sal gruesa el día 31 de diciembre por la tarde. Mezcla la sal en agua
caliente y déjala caer desde el cuello hacia abajo para la limpieza y la
protección contra los males como la envidia y la traición.
