Aquí te dejamos una lista con 8 cosas que toda mujer debe hacer antes de cumplir los 30 años
No
es que después de los 30 años no puedas hacer estas cosas pero, lo mejor es
disfrutarlas durante la fase de los veinte años.
Toma ventaja de esta fase en
la cual estas descubriendo tu cuerpo, experimentando nuevas sensaciones y con
muchas ganas de aventurarte por la vida.
Enamorarte locamente
¡Juégate amiga! Deja que tome el
control ese sentimiento de amor al menos una vez en la vida. Entrégate a
alguien que sueñas con pasar el resto de tu vida, no tengas miedo de correr
riesgos. Al principio, probablemente esto sucederá con la persona equivocada y
sí, sufrirás cuando ese período termine, pero será bueno mientras dure y
adquirirás experiencia para tu futuro amoroso.
Viajar sola
Viajar acompañada es muy bueno,
sobre todo si es con los mejores amigos, pero viajar sola será una experiencia
única en tu vida. Verás que no eres exactamente el ser frágil que imaginabas y
aprenderás a confiar más en ti misma. Además de entender realmente los
sentimientos de independencia y libertad. Elije un destino que tenga que ver
con tu personalidad, ese lugar que siempre soñaste visitar, y hazlo sin pensar
dos veces. Descubrirás que es posible disfrutar de la vida sola y que el mejor
compañero de viaje puedes ser tú misma.
Practicar un deporte extremo
Sentirás la adrenalina, las
mariposas en el estómago, enfrentarte con tus miedos, son las cosas que debemos
hacer en la vida. No importa si saltarás con un paracaídas, andarás en skate, snowboard
o surf, lo importante es que lo pruebes. Si optas por el surf, por ejemplo, no te
detengas en la primera clase, persiste hasta encontrar aquella ola que te “asuste”
y te haga optar entre enfrentarla y superarla o experimentar el peor golpe de
tu vida, en la vida cotidiana siempre lo tenemos que hacer ante distintas
situaciones. Por otra parte, estos deportes son adictivos y memorable para tu
vida y también ayudan a demostrar que no son sólo para los hombres, como muchos
creen.
Cambiar el look
Arriésgate, cambia tus costumbres, tu
alimentación, tus hábitos e incluso tu apariencia radicalmente. ¿Nunca pensaste
en ser pelirroja? ¿En tener el cabello corto? Disfruta que todavía no tienes
todos esos cargos de la edad adulta para hacerlo. El cambio siempre es bueno,
entonces ¡juégate!
Salir por la noche y bailar como si no existiera el mañana
Elige ese día que te sientes súper
bien, júntate con tus amigas y… a bailar. Bailen mucho, beban, celebren la vida
y la amistad hasta el amanecer. Si optan por un lugar cercano a la playa, mejor
aún, aprovechen para darse un chapuzón en el mar para curar cualquier tristeza,
fatiga o resaca que puedan llegar a padecer. Disfruta ese momento como si nadie
lo estuviese viendo, toma ese día para divertirte como si se tratara del último
día de tu vida.
Darle una oportunidad a tu amigo
Para ser tu amigo, algo especial debe
tener y tú deberás saber exactamente que es. Además, es muy probable que él tenga
un fuerte y “oculto” deseo de estar contigo, entonces ¿por qué no darle una oportunidad? Olvida la creencia de que esa experiencia puede llegar a arruinar
la amistad y encara sin miedos, una amistad “con derechos extra” con tu amigo. Puedes
ser sorprendida muy positivamente.
Concretar tus fantasías íntimas
¿Cuál es tu mayor fetiche? No
importa, haz todo lo posible para hacerlo realidad. Sea relaciones con dos
personas, con otra mujer, en el probador de una tienda, en el medio del
espectáculo de tu banda favorita, en el coche en movimiento, en la playa... pon
tu imaginación y tu deseo en práctica. Esto seguramente será una de esas cosas
locas que todo el mundo lo hace, al menos una vez en la vida.
Salir de casa sin ropa interior
Al menos una vez, trata de salir de tu
casa sin ropa interior, ya sea al trabajo o simplemente una clase en la
universidad. Es la sensación de libertad y libertinaje caminando de la mano. Verás
cómo va a ser un día "diferente" en tu vida, y no es de dudar que se
repita, sobre todo si estas en pareja. Da escalofríos el solo hecho de imaginar
la reacción del chico al escuchar en voz baja al oído: "No llevo ropa
interior".


