El miedo es una reacción normal y la mujer no
es una excepción. A pesar de que sostienen que las mujeres modernas no tienen miedo
de nada, eso no es cierto. En nuestra cabeza siempre hay temores e
inseguridades que finalmente dominan nuestros pensamientos, este sentimiento nos
pone en estado de alerta: el corazón se dispara, todo el cuerpo tiembla y se
apodera de nosotras un mal presentimiento. Descubre cuáles son los principales
motivos de miedos femeninos…
Miedo a la soledad. Según varios psicoterapeutas, el temor de no
poder establecer una relación amorosa estable y duradera puede afectar a las
mujeres en dos momentos especiales de la vida. Alrededor de los 30 años, cuando
su carrera está empezando a tomar fuerza y su vida amorosa parece aún no
haberse consolidado y, más tarde, alrededor de los 40 y 50 años, después de una
separación, momento en el cual la mujer debe volver al "mercado".
Miedo de no tener hijos. El miedo a perder el momento de quedar embarazada
tiene respaldo científico. Esto es debido a que la mujer nace con un número
limitado de óvulos y estos pierden calidad durante el curso de la vida adulta
hasta la menopausia, momento desde el cual el embarazo natural, ya no es
posible. Y, durante los años fértiles, cuanto más avanzada sea la edad de una
mujer, mayor es el riesgo de problemas con el embarazo y de que el bebé nazca
con síndrome de genes cromosómicos como el de Down, Patau y Edwards.
Miedo a engordar. Cuerpos demacrados y muy bien delineados son
ahora el estándar de la belleza, aunque el biotipo de la mayoría de la gente no
encaja en ello. Así, muchas mujeres se sienten gordas, incluso con un peso
saludable. La cultura de la delgadez se difundió a través del mundo de la moda,
ya que una gran variedad de cortes de ropa, colores y estampados, son diseñados
y pensados exclusivamente para personas súper delgadas y altas. Inclusive algunos consideran que las
modelos contemporáneas son perchas humanas perfectas.
Miedo a tener que hacerse cargo de los padres. El hecho de que los hijos van a tener que
cuidar a sus padres en la vejez se relaciona directamente con el aumento de la esperanza
de vida. La llamada tercera edad nunca ha sido tan larga y la tendencia es a
aumentar más y más. Personas con más de cien años serán algo común en un futuro
próximo. Así que muchas personas hoy en día tienen la obligación de incluir el cuidado
de los padres en sus rutinas y presupuestos. Y, muchas veces esto sucede mientras
aún están criando a sus propios hijos. No
se debe olvidar otro detalle, por cuestiones culturales generalmente las hijas
mujeres son las que se ven obligadas a hacerse cargo de sus padres.
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Miedo de pasar dificultades en el futuro. Los gastos en salud tienden a aumentar con la
edad, siempre ha sido de esta forma. A veces, también hay que pagar por el
cuidado en el hogar para los servicios domésticos que antes eran parte de la
rutina. Además, con el aumento de la esperanza de
vida, los gobiernos de todo el mundo han tenido que reformar los sistemas públicos
de pensiones. Hoy en día, el contribuyente necesita más tiempo para jubilarse,
con un beneficio menor. Todo esto genera mucho temor tanto en hombres como en
las mujeres.
Miedo a envejecer. Tal como en el caso delgadez, otra
característica física es a menudo arbitrariamente relacionada con la belleza.
Se trata de la juventud. Equivocarse en la edad de alguien hasta suena como un
error inexcusable y, al mismo tiempo, el simple hecho de parecer más joven se
percibe casi como una nobleza de carácter. Aplicaciones de botox previenen
marcas de expresión, y todos los días se ofrece en el mercado un nuevo producto
“milagroso” para hacerte ver más joven. En términos de cirugías estéticas, a
nivel mundial la mayoría de las operaciones son las llamadas rejuvenecedoras.
Miedo a ser víctima de la violencia. La violencia real que ha tomado cuenta del
mundo, sumado a su representación en el periodismo y la ficción, causan una
impresión asombrosa de peligro. Las noticias policiales son una colección de
hechos aislados que ocurrieron en diferentes puntos de la ciudad o del país
pero, que en su conjunto parecen recrear un ambiente de guerra.
