Lucir
pies bellos y saludables es una de las cosas que más preocupa a la
mayoría de las mujeres. El problema es que a veces por falta de
tiempo, dejamos de lado la atención que necesitan y en esta zona la
piel se reseca. Presta atención a los tratamientos y recetas caseras
para el tratamiento de los pies que te presentamos a continuación y
deja de lado la vergüenza de lucirlos...
Al
menos una vez a la semana es necesario exfoliar los pies para evitar
la sequedad y el agrietamiento. Para eso hay que mezclar 2 cucharadas
pequeñas de miel con 4 cucharadas de azúcar y masajear suavemente
los pies antes del baño. Luego secarlos bien y pasar una crema
hidratante.
Al
usar calzados abiertos, los pies se exponen a la luz directa del sol,
al viento y a otros factores naturales que hacen que los mismos se
resequen, provocando grietas principalmente en la zona de los
talones. Pies agrietados no son agradables, sobre todo en ese momento
más íntimo, que es placentero dar y recibir caricias con los pies.
*
Manzanas para los talones. Ralla una manzana y aplica en los talones
para hidratar y dejar la piel más delgada.
*
Cebollas para quienes usan tacones altos. La cebolla es un buen
calmante para los pies de aquellas mujeres que por su trabajo o
simplemente por vanidad, constantemente usan tacones muy altos. Ralla
la cebolla, tome la pasta que resulta y envuelve la misma en un trozo
de gasa o un paño y que cubra todo el talón. Haz este tratamiento
dos veces a la semana. Resultados inmediatos
* Repollos
(también llamado col) para talones bellos. Otro remedio casero es
tomar hojas frescas de col y cubrir el talón durante la noche. Por
la mañana aplicar una buena crema hidratante. Este tratamiento
hidrata y evita las grietas.
* Pies
saludables y suaves. Puedes pasar vaselina, envolviendo luego con
papel film y utilizando luego una media, hazlo momentos antes de ir a
dormir... tus pies se verán sorprendentemente lisos y bellos.
Baño
de leche y crema de propóleos
Ingredientes:
1/2
litro de leche
1
litro de agua filtrada
100
g de vaselina
1
cucharadita de miel
1
cucharadita de extracto de propóleo
Preparación:
Batir la vaselina hasta que la misma se vea de color blanquecino.
Agrega la miel y el extracto de propóleo, mezclar bien. Listo, tu
crema de propóleo está pronta para usar. Almacena en un recipiente
con tapa. Hierve el agua y añade la leche a temperatura ambiente
(luego de retirada el del fuego). Pon en un recipiente que entren tus
pies.
Aplicación:
Deja los pies en el agua durante unos 10 minutos. Retíralos del
recipiente y sécalos bien. Inmediatamente después, aplcar la
crema de propóleos. Repite el procedimiento diariamente hasta que se
obtenga el resultado deseado. Luego, para mantener, al menos una vez
a la semana.
