El
divorcio es una decisión muy importante en una relación
sentimental. Antes de tomar la decisión de divorciarse
definitivamente es necesario reflexionar profundamente sobre las
razones que te han llevado a pensar en optar por el mismo.
¿Cómo saber si lo mejor es el divorcio?
En primer lugar,
entiende que todas las parejas tienen desacuerdos, más o menos
severos, independientemente de su condición social o tiempo de la
relación. Esto es natural y necesario para que la pareja madure con las
diferencias, aprendiendo a convivir con los defectos y cualidades de
cada uno.
Si su matrimonio ha llegado a un punto crítico, antes de
buscar un abogado, procura responder con sinceridad a las cuatro
preguntas que te dejamos. Ellas pueden ayudarte a reconsiderar esta
decisión.
¿Hice todo lo que
estaba a mi alcance?
Pedirle cambios solamente a
la otra parte no solucionan el problema. También debes haber luchado
para que la relación pueda recuperarse. A menudo, el fin de la
relación puede parecer una alternativa atractiva a los problemas que
enfrentas en la vida cotidiana, pero tal vez no sea la mejor manera
de resolver las cosas.
Es posible que la
opción más saludable sea reevaluar lo que te molesta, y, aún que
hayas hecho mucho para mantener tu matrimonio, trates de hacer un
último esfuerzo para mantenerlo con vida.
¿Cómo afecta esta
decisión a mis hijos?
Cuando
piensas en el divorcio, tienes que entender que esta decisión es muy
grave y puede afectar a otras personas además de ti misma. Si tienes
hijos, deberás reflexionar cómo se verán afectados si realmente
decides separarte.
Aunque muchos dicen que un divorcio pacífico es
mejor para los hijos que un matrimonio problemático, los divorcios
casi nunca son completamente pacíficos. Si, finalmente llegas a la
conclusión de que la separación es de salida más razonable, habla
con tus hijos junto con tu marido para asegurarte de que comprenden
las verdaderas razones que los llevaron a decidir eso.
¿El divorcio mejorará
mi vida?
Evalúa tu matrimonio
con sinceridad. Haz una lista de las cosas que te molestan y, al
lado, una lista de las cosas buenas que viven juntos. Confróntalos y
evalúa los resultados: ¿los negativos superan a los positivos en el
número o la gravedad? De lo contrario, podría valer la pena tratar
de superar los problemas de pareja.
Muchas personas se
divorcian con la creencia que esto los hará más felices, pero, con
el tiempo, terminan por darse cuenta de que esta separación no ha
solucionado todos sus problemas como lo imaginaban, por lo contrario,
crean nuevos problemas. Para evitar que esto suceda, piensa muy
cuidadosamente antes de tomar una decisión final.
¿Estoy lista para
hacer frente a las consecuencias?
La separación tiene
muchas consecuencias negativas. Incluso si fuiste tú quien pidió el
divorcio, ten la certeza de que no será fácil. Te perderás algunas
cosas, sentirás nostalgia y ganas de volver el tiempo atrás y
tendrás que convivir con las dificultades derivadas de vivir en
soledad que aquí en delante.
Además, existe la
cuestión económica. Sola será más difícil organizar tus cuentas
y mantener el mismo nivel de vida. Naturalmente, nadie debe
permanecer en una mala relación sólo por esa razón, pero si también dudaste con los otros puntos mencionados, tal vez sean el
caso de darte una nueva oportunidad para pensar en el divorcio.
