Lo qué las embarazadas pueden y lo qué no pueden durante las fiestas de fin de año. Con
la llegada de los tradicionales festejos de fin de año el embarazo puede ser una
verdadera prueba de resistencia para muchas madres, sobre todo
aquellas que lo serán por primera vez.
Para
evitar los inconvenientes causados por esta interrupción en la
rutina se recomienda que estos cambios sean amenizados al máximo,
con la postergación de viajes, el control de los excesos
gastronómicos y cualquier cosa que pueda poner en peligro el
descanso y la tranquilidad requeridos en este período.
Está claro
que el embarazo no debe ser considerado como una enfermedad, excepto
en los casos de embarazo de riesgo, pero cuanto mayor sea
tranquilidad en ese período, más serán los motivos para disfrutar
de las fiestas de fin de año junto con un niño feliz y saludable en
tu vientre.
Alimentación
Resistir
a las tentaciones y golosinas que suelen aparecer en la mesa una vez
al año es difícil para cualquier mortal y sería una maldad pedirle
a la embarazada que se prive de estos manjares. Sin embargo, con un
poco de disciplina, podrás disfrutar de todos esos placeres sin
cometer excesos.
Si
el menú es muy variado, como tradicionalmente ocurre en las cenas de
Navidad y fin de año, ni sueñes en liberarte y comer por dos, ya
que esto puede agravar los síntomas de mala digestión y generar
problemas como la acidez e incluso intoxicación alimentaria.
Ya
que las cenas de Navidad suelen ocurrir más tarde de lo habitual, no
te olvides de comer cada 3 horas. En este caso, el consejo es
aprovechar la oportunidad de comer porciones más pequeñas de
alimentos de la época como nueces y frutas secas. En el momento del
brindis, olvídate del alcohol y opta por el agua y los zumos.
Compras
Al
momento de salir y recorrer los centros comerciales en busca de
regalos, las mujeres embarazadas deben redoblar los cuidados. Como la
circulación sanguínea se ve afectada en este período, la presión
tiende a ser menor y caminatas por largos períodos con bolsas de
regalos pueden ser perjudiciales.
Para
evitar problemas, al momento de salir de compras, busca hacerlo
acompañada por alguien que pueda cargar las bolsas, y para ayudarte
si te sientes mareada o tonta. Elige prendas y zapatos cómodos y no
descuides la hidratación ni la alimentación.
Si las compras son
hechas en comercios callejeros, además de estas medidas, prefiere ir
por la mañana, cuando el calor no es tan intenso y las tiendas
tienden a estar vacías. No te olvides de usar protector solar ya que
durante el embarazo el riesgo de manchas en la piel se incrementa.
Viajes
Los
viajes deben hacerse sólo con la aprobación de tu médico. En las
etapas finales del embarazo no se aconseja viajar, sobre todo si son
viajes largos, éstas hacen que la fatiga sea mayor. Asegúrate de
que tu médico estará disponible para cualquier eventualidad
durante estas fechas, o si hay algún sustituto que pueda ayudarte
si no puedes comunicarte con el mismo.
Si
vas a la playa o a la piscina, además de la hidratación constante y
el protector solar, evita la exposición al sol en el periodo
comprendido entre 10 y 16 horas. Evita usar por tiempo prolongado el
bikini mojado para evitar irritaciones, erupciones, infecciones y
otras molestias en la zona genital. Siempre que te mojes, sustituye
la parte inferior por una seca y limpia.
Cuidate
y disfruta de tus vacaciones y festejos de fin de año, ello
asegurará que el próximo año tendrás un motivo nuevo y hermoso
para celebrar.
