Seguramente alguna vez sufriste dolor de muelas. Una de
las causas más frecuentes es la formación de caries debido a una higiene dental
incorrecta y una alimentación deficiente en ciertas vitaminas y minerales. Cómo
hacer para calmarlo y prevenirlo…
Hay que determinar si existe una inflamación de la pulpa
dental o un proceso infeccioso, producto, generalmente, de la presencia de
placa bacteriana, que es la responsable del surgimiento de caries y del
deterioro de las piezas dentales.
Síntomas
Se experimenta un dolor agudo en uno o más dientes. De
todas formas, ante la aparición de una molestia de este tipo se recomienda una
visita al odontólogo que es el único que puede determinar su origen.
Remedios naturales
* Ingiere infusiones de melisa que tienen efectos
calmantes y anestésicos. Déjelas reposar 15 minutos para que se potencien sus
propiedades. Se recomienda beber de dos a cuatro vasos diarios.
* La lavanda, la menta y el clavo de olor son hierbas con
propiedades analgésicas. Embebe un algodón con unas gotas de aceite esencial de
alguna de ellas y colócalo sobre el diente afectado unos minutos.
* Realiza enjuagues bucales con la siguiente solución:
hierva durante 2 o 3 minutos cuatro dientes de ajo machacados o triturados en
un vaso de vinagre. Recuerde que el ajo es un potente bactericida.
* Haz una infusión de jengibre colocando un puñado de
esta raíz en 1 litro de agua hirviendo. Déjala reposar unos minutos y moje una
compresa en la preparación. Colócala durante veinte minutos, sobre la
mandíbula para calmar el dolor externamente. Esta planta tiene la cualidad de
ser antiinflamatoria.
* Mastica durante media hora un diente de ajo o un trozo
de raíz de jengibre.
Aclaración: los remedios naturales contribuyen a mejorar
la salud, aunque no por eso deben utilizarse en reemplazo de los tratamientos
convencionales. Por tal motivo, se sugiere que, ante cualquier duda, consultes con su especialista.
Para fortalecer la salud de tus dientes consume:
*Alimentos ricos en calcio y flúor, como lácteos y sus
derivados, huevos, pescados como el atún o el salmón, espinacas, cereales
integrales, como la avena, y frutos secos.
* Frutas y verduras con vitamina C, que fortalecen
nuestro sistema inmunológico, como manzanas, cítricos, pimientos, zanahorias,
apio y brotes de soja.
