Ser
entrevistada para un puesto de trabajo puede ser estresante. Sentarse
con un extraño para una charla de cartas marcadas y que puede
definir tu futuro profesional no es la manera más relajada para
pasar el tiempo. Te mostramos cuáles son los errores más comunes
que se pueden cometer durante una entrevista de trabajo, aprende de
ellos.
Si
puedes ver la situación desde una perspectiva más estratégica,
como una oportunidad para mostrar lo mejor de ti y aprender un poco
más sobre el lugar en el que deseas trabajar, verás que tal vez en
esos 60 minutos, te puedes relajar y evitar algunas trampas que
pueden poner en peligro tu carrera.
Echa
un vistazo a lo que son los siete pecados capitales cometidos por los
candidatos durante la entrevista de trabajo y qué lecciones puedes
aprender de cada uno:
VICIOS
DE LENGUAJE. Evita el uso de dichos, frases de doble sentido que
pueden llegar a malentenderse. Casi tan importante como hablar es la
forma como lo haces. Estas expresiones deben eliminarse de nuestra
forma de expresión, así como también las prolongada pausas entre
frases. El entrevistador busca objetividad y seguridad. Es importante
hablar con claridad y mantener la voz firme.
IGNORANCIA.
Infórmate sobre el mercado en el que opera la empresa. Más que
pasar el proceso de selección laboral, el entrevistador espera que
permanezcas en el empleo durante mucho tiempo y, siempre que sea
posible, crezcas dentro de la empresa. Por lo tanto, es importante
demostrar fluidez en la materia que la empresa atiende. Es importante
hablar el mismo idioma que el entrevistador.
MENTIRAS.
Nunca incluyas información falsa en un curriculum vitae. Puede ser
que, al redactar el curriculum te haya parecido una buena idea decir
que tienes conocimientos fluídos en Inglés, mandarín y experiencia
de trabajo en Londres. Pero ¿y si el entrevistador decide empezar a
hablar en chino o preguntar sobre el mejor pescado y patatas fritas
en la esa ciudad? Es mejor no arriesgarte. El selector tiene varias
técnicas para saber si lo que publicas en tu curriculum es cierto.
Si la mentira se detecta, puede que no te digan nada durante la
entrevista, pero serás descalificada en ese preciso momento.
FALTA
DE VISIÓN. Una vez contratada, la compañía espera que las
actitudes de su contratada, cualquiera que sea su función, siempre
tengan influencia directa en la empresa como un todo. Como un
organismo vivo, las empresas dependen de la participación de todos
para florescer. Tener una visión sistémica es esencial. Procura
hacer preguntas sobre el funcionamiento conjunto del lugar de
trabajo. Trata de saber, por ejemplo, cuáles son los principales
clientes internos y externos.
RETRASOS.
De nada sirve culpar al tráfico, la lluvia, la falta de
aparcamiento. Si vives en una ciudad grande, debes prever y
planificar a modo de no llegar tarde. La puntualidad es esencial. El
retraso puede ser visto como una falta de responsabilidad. ¿Si el
candidato no es puntual ni para la entrevista, cómo va a ser cuando
deba cumplir con los objetivos?. Sin embargo, si alguna fatalidad
evita el cumplimiento del tiempo, es mejor pedir perdón en vez de
fingir que nada ocurrió.
SUPERFICIALIDAD.
Un profesional indeciso sobre su futuro profesional puede ser visto
como un riesgo de contratación. Este es el razonamiento que puede
guiar al entrevistador al enfrentarse a un candidato con las
resoluciones mal definidas, sin propósitos específicos. El
entrevistador quiere una persona madura en relación con sus propios
sentimientos.
QUEJAS.
Evita las críticas exageradas hacia el antiguo trabajo. Nadie quiere
tener un empleado que reclama en demasía. Al hablar mal de antiguo
jefe o compañeros de trabajo, el entrevistador tendrá la impresión
de que puedes tener la misma actitud con el próximo trabajo. Trata
de mostrar una actitud positiva, inclusive hablar bien de los lugares
en los que trabajaste.

