Beneficios e indicaciones del colágeno

¿Qué es el colágeno, para qué sirve y por qué es importante?

El colágeno es una proteína que produce nuestro propio cuerpo, si están presentes algunas sustancias como la vitamina C. Existen diferentes tipos de colágeno y está presente en casi todo en nuestro cuerpo. Es la proteína más abundante en el ser humano y representa más del 30% de la proteína total.

Seguro que has oído hablar del colágeno y de cómo ayuda en los tratamientos de belleza. ¿Pero sabes qué es el colágeno y de dónde viene? ¿Cómo funciona en nuestro cuerpo? ¿Por qué lo necesitamos?

¿Qué es el colágeno?

El colágeno es una proteína de rápida absorción y se puede encontrar de forma natural en el cuerpo. También contribuye a la elasticidad y fuerza de la piel, a la salud de las uñas y el cabello, y es responsable de construir las fibras que sostienen los tejidos del cuerpo, como huesos, músculos, tendones y articulaciones. 

Cada actividad de esta proteína está establecida por diferentes tipos de colágeno. Todos participan en la formación de alguna parte de nuestro cuerpo. El colágeno de tipo I, por ejemplo, es parte de la constitución de los tendones y del tejido conectivo denso y laxo. Los colágenos de tipo X, XI y XII, a su vez, participan en la formación del cartílago.

¿Para qué sirve el colágeno?

Básicamente, el colágeno ayuda a promover una mayor elasticidad y fuerza. Para que se produzcan los movimientos del cuerpo, los tendones y ligamentos deben ser flexibles y, al mismo tiempo, también resistentes.

Otra función del colágeno está en los cartílagos entre las articulaciones: evita que los huesos choquen entre sí y provoquen desgaste y dolor. En el área de la estética, el colágeno es en gran parte responsable de hacer nuestra piel más bella, firme y con menos arrugas.

La cantidad de colágeno en la piel es la gran diferencia entre el tejido epitelial de una persona de 20 años y una de 70 años. Aunque es producido de forma natural por el organismo, cuanto más tiempo pasa, menos colágeno fabricamos y, en consecuencia, tienden a aparecer líneas de expresión y flacidez.

Después de todo, a partir de los 30 años, la producción de colágeno disminuye y comienza a notarse su carencia. Por tanto, es importante reponer el colágeno no solo por factores estéticos, sino también por su papel fundamental en la locomoción y para el buen funcionamiento del cartílago.

¿Qué es el colágeno hidrolizado?

Actualmente, solemos encontrar este tipo de colágeno en el mercado. El colágeno hidrolizado contiene 20 tipos de aminoácidos, sales minerales y vitaminas, especialmente vitamina C. Este tipo está en forma de polvo, es decir, libre de cualquier tipo de agua. 

En el momento de la fabricación, las industrias logran dejar esta proteína en un tamaño mínimo, ideal para que el organismo pueda absorberla rápidamente. A partir de ahí, ocurre el mismo proceso natural: el colágeno entra en contacto con el agua y pasa a formar parte de la estructura del tejido.

¿Cuáles son los beneficios del colágeno?

No es casualidad que esta sustancia se haya vuelto tan popular. Además de los beneficios que ofrece el colágeno para los tendones, ligamentos y todo el sistema articular, también es ideal para personas que tienen problemas como artritis, osteoartritis y osteoporosis.

El colágeno hidrolizado reduce la pérdida de proteínas y por lo tanto la patología no progresa rápidamente, lo que reduce el dolor y aumenta la movilidad. Además, los diferentes tipos de colágeno aportan otros beneficios, como:

  • fortalece las uñas y el cabello;
  • mejora el aspecto de la piel, aportando firmeza e hidratación;
  • ayuda en el tratamiento de la flacidez;
  • previene el envejecimiento prematuro de la piel;
  • previene y protege el desgaste de las articulaciones;
  • ayuda en el tratamiento de la osteoporosis.

Alimentos que contienen colágeno

Los alimentos proteicos, además de ser fuente de colágeno, ayudan a aportar los aminoácidos esenciales para la constitución de esta proteína en el organismo. Entre las opciones que deben formar parte de nuestro menú se encuentran: carnes rojas y blancas, gelatinas, huevos, pescado, requesón, yogur desnatado, cítricos y frutos rojos, frutos secos, nueces, almendras, avena y soja.

Sin embargo, para aprovechar las proteínas disponibles en estos alimentos, es fundamental prestar atención a la forma de preparación, ya que este es un factor que puede provocar la pérdida de sustancias. Para evitar que esto suceda, conviene cocinar al vapor los alimentos durante un período breve y no guardarlos en el frigorífico durante mucho tiempo.