Rejuvenecimiento con hilos tensores

Lifting sin cirugías

En el proceso de envejecimiento facial se produce pérdida de colágeno y flacidez de los tejidos de sostén del rostro, con la consiguiente caída de los pómulos, desplazamiento de la grasa hacia abajo y pérdida del contorno de la mandíbula

Cuando este proceso comienza alrededor de los 40 a 50 años (donde la flacidez es leve), es posible mejorar la apariencia de la piel, a través de los hilos tensores.

Los tratamientos con hilos tensores son una técnica innovadora de rejuvenecimiento facial, que ofrece el beneficio de una intervención no quirúrgica y, por lo tanto, solo requiere un breve período de recuperación. El material consta de hilos biodegradables que se han utilizado durante mucho tiempo en cirugías. 

Durante este procedimiento, los hilos se insertan en los tejidos conectivos más profundos, fijando así el tejido subcutáneo y, si se colocan correctamente, crean tensión en la dirección deseada. Esto genera un ligero alargamiento del tejido subcutáneo y de la piel, que queda firme a los pocos días por el aumento natural del tejido conectivo.

Básicamente, existen dos tipos de hilos tensores: hilos de ácido poliláctico e hilos de polidioxanona (PDO).

Hilos de ácido poliláctico

Los más interesantes se comercializan con el nombre de Silhouette Soft. Desaparecen en 24 meses. A medida que se descomponen, liberan ácido poliláctico en la dermis. Este ácido poliláctico se conoce desde hace muchos años como un potente activador de fibroblastos y se utiliza en su forma inyectable en medicina estética.

La colocación de estos hilos tensores es simple, muy poco invasiva. El tiempo que tarda en reabsorberse y el tipo de producto que liberan al descomponerse (ácido poliláctico) permite la creación de una red de colágeno que prolonga su acción.

Hilos de polidioxanona

Los hilos de polidioxanona tienen una duración de acción más corta: unos 8 meses. Contienen la misma sustancia que forma los hilos de sutura internos utilizados en cirugías durante decenas de años.

¿Dónde se puede aplicar hilos tensores?

* Frente
* Cejas
* Mejillas 
* Mandíbula
* Cuello
* Escote
* Brazo interior
* Rodillas
* Muslo interno
* Nalgas
* Abdomen

¿En qué consiste el tratamiento?

El área de tratamiento se anestesia localmente y luego se inserta el hilo absorbible en el tejido. El tipo y la cantidad de hilos que se aplicarán se definirán junto con tu médico. Con este procedimiento mínimamente invasivo, se acumula un nuevo tejido conectivo alrededor del hilo, de modo que la piel estará más firme.

Ciertos tipos de hilos también pueden elevar el tejido facial a su posición original. Este nuevo y suave método no deja heridas ni cicatrices. Los hilos se absorben después de un cierto tiempo, dependiendo del tipo. Los resultados serán visibles durante más tiempo si los combinas por ejemplo con aplicaciones de ácido hialurónico o tratamientos con radiofrecuencia.

Cuidados que debes tener antes y después 

Estas son medidas generales que incluyen evitar el alcohol, tomar suplementos ricos en vitamina E, aceites de pescado y omega, evitar la sauna, los baños de vapor y el ejercicio intenso.

Después de haberte sido sometido al tratamiento con hilos tensores, espera al menos 2 semanas para someterte a tratamientos dentales que impliquen una amplia apertura de la boca.

Dormir boca abajo está estrictamente desaconsejado, acostarse boca arriba ayuda a reducir la hinchazón. La presión en la cara puede provocar una desalineación del hilo.