Algunos
hábitos aceleran el envejecimiento natural de la piel y provocan la aparición de
las arrugas. Mantén tu piel saludable siguiendo algunos consejos básicos.
Dependiendo del caso, es posible eliminar prácticamente
todas las marcas de envejecimiento con el tratamiento temprano.
1. EXPOSICIÓN AL SOL
El consejo principal es usar protector solar. Los rayos
UVA y UVB son responsables del 90% de los signos prematuros de envejecimiento. La
radiación daña el ADN de las células, aumenta los radicales libres, descompone el
colágeno y las fibras elásticas y también causa manchas.
2.
MALA ALIMENTACIÓN
Alimentos ricos en nutrientes como el selenio, licopeno,
flavonoides, coenzima Q10 y vitaminas C, E y A reduce los radicales libres y
actúan en la producción de colágeno y elastina. En ausencia de estos
antioxidantes y una adecuada hidratación, la piel se vuelve más flácida y tiende
a presentar arrugas. Las personas excedidas de peso parecen tener una piel sana, pero
no es así. Sólo presentan una piel "estirada". Bastará perder peso para
que las arrugas se hagan visibles.
3.
MAQUILLAJE
Si los productos de maquillaje son de buena calidad, ayudan a bloquear
la radiación solar. Pero, si la limpieza al final del día no es la adecuada,
los residuos bloquean los poros y evitan que los tejidos epiteliales se oxigenen.
Sin poder respirar, la piel se verá más oleosa y sin vida. Pueden surgir
puntos negros y espinillas que querrás disimularlas con maquillaje.
4. BEBER ALCOHOL
Consumir bebidas alcohólicas en exceso provoca un aumento de los
radicales libres e impide la absorción de varios nutrientes. Por lo tanto, el
esfuerzo de llevar adelante la dieta puede ser inútil si bebes demasiado. Una feliz excepción es el vino, las uvas tienen resveratrol, un excelente antioxidante.
5. ESTRÉS
Las arrugas de preocupación no surgen solamente por el ceño fruncido.
Es que la adrenalina (hormona de tensión) disminuye la cantidad de proteína
p53, gen que protege el genoma. Esto causa daño al ADN, lo que provoca el
aumento de los radicales libres. Como, en general, los estresados comen
y duermen poco, la apariencia de la piel sufre aún más.
6.
CIGARRILLOS
Justo detrás de la radiación solar, es uno de los más grandes
villanos de la epidermis. La nicotina rompe el colágeno y las fibras elásticas.
Resultado: una piel amarillenta y arrugada, con manchas y sin vida.
7. FALTA DE SUEÑO
Aquellas personas que tienen el hábito de dormir poco, padecen ojeras y lucen una piel con aspecto cansado. Esto es porque, en el
momento de sueño, se produce la hormona de crecimiento (GH), responsable de la
renovación celular y la calidad de la piel. Sin las preciosas horas de sueño para
recargar energía, estos fenómenos no ocurren.
