Cruzar las piernas puede ser sinónimo de elegancia pero cuidado, puede provocar algunas malas consecuencias
El hábito
de cruzar las piernas afecta la postura debido a que con este movimiento provocamos
un desnivel en las caderas, haciendo que
la columna vertebral pierda su curvatura fisiológica y quede más inclinada
hacia un lado, lo que aumenta las posibilidades de desarrollar escoliosis y
problemas de circulación sanguínea.
Cruzar las piernas es
muy común pero, a pesar de ser una posición cómoda, no debemos abusar de ella.
Más tarde podremos sufrir las consecuencias, pudiendo ser éstas irreversibles y
muy dolorosas.
Normalmente, cuando nos encontramos frente al computador o en
algún sitio, esperando la llegada de alguien o simplemente al conversar, es muy
común que adoptemos esta postura. Cruzarnos de piernas es una de las formas de
relajar algunas partes del cuerpo pero, lo que desconocemos es que puede
perjudicar (y mucho) nuestra salud.
El cruce de piernas hace que la
región pélvica sufra un desequilibrio, causando que la columna se desvíe hacia la
izquierda o hacia la derecha (en general, hacia el mismo lado).
Así que ten
cuidado, porque la posición, que normalmente se asocia con la relajación, puede
conducir a un problema de espalda grave o escoliosis. Otra cosa, el tener
apoyada una pierna sobre la otra afecta la circulación, impidiendo el normal flujo
sanguíneo.
Una alternativa es cruzarlas a la
altura del tobillo. Por lo tanto, los efectos sobre la columna, se reducirán al
mínimo.
