Sea
para cubrir las canas, para lucir un aspecto más joven o simplemente
para tener un look más sexy y diferente, la mayoría de las mujeres
acaban, tarde o temprano, tiñiendo su cabello. Hoy en día, cada vez
más temprano recurrimos a las mismas, por lo cual es muy importante
saber cual es el color más apropiado según nuestro color de piel y
cabello. Te mostramos una guía rápida para hacerlo correctamente
El
color natural de los cabellos varía con la edad y, en general,
oscurece en la adolescencia, por lo que muchas mujeres optan por
escoger un color distinto al original.
Al
momento de elegir un color artificial, los preferidos por las mujeres
son el rubio y el color marrón rojizo.
Un
pelo rubio resalta el tono de piel dorado, ilumina la cara y le da un
aspecto más atractivo, además de desviar la mirada de las
imperfecciones del rostro. La desventaja de teñir el pelo de rubio
es que requiere más mantenimiento, las raíces oscuras se ven
fácilmente en un pelo claro.
Un
cabello castaño refleja mucho más la luz, y el cabello se verá más
brillante. Ayuda a que el cabello se vea más grueso y más fuerte,
por lo que es el color ideal para aquellas mujeres que tienen el
cabello fino. El tinte castaño trasmite una imagen de fuerza y
carácter. El inconveniente de este color es que con el lavado
frecuente y la exposición a la luz solar, tienden a transformarse en
un color rojizo.
Si
optas por un tinte más oscuro, el mismo no iluminará tanto la piel
y acentuará las sombras y arrugas. No se recomienda para las
personas muy mayores.
El
tinte pelirrojo es el tono para las mujeres más osadas, ofreciendo
un rostro extraordinariamente iluminado. Atención al tinte rojiza
que elijas y cómo lo aplicas, ya que aplicado en forma incorrecta
podrá dar un aspecto vulgar en vez de sofisticado.
Aquellas
que tengan un tono de piel cálido (pieles doracas o amarillas),
deberán optar por los tintes castaños, avellanas o color miel.
Deberán evitar tonos muy luminosos y fríos, como los tonos grises
que la piel luzca más azulada.
Pieles
con tonalidades frías, es decir, colores rosa o azulados, deben
utilizar tintes con colores claros o rubios cobrizos. Si tienes un
tono de piel rosado, evita el tinte rubio dorado, estos hacen que la
piel se vea más rojiza.
Cuando
se trata de mechas, hay que tener mucho cuidado al momento de elegir
el tinte, además de los tonos de piel es importante tener en cuenta
el color de pelo, a menos que se recurra primero a la decoloración
del pelo o se aplique a un cabello previamente teñido del color
apropiado.
Si
se trata de un cabello rubio natural, existe una mayor gama de
opciones debido a que hay muchos tonos que se funden con facilidad
con el color original del pelo. Si tu tono de piel es clara, deberás
optar por mechas de color dorado o caramelo. Evita las mechas de
color rubio casi blanco.
Si
tenemos como base un pelo castaño, se recomienda mechas más claras,
pero sin exceder más de tres tonos en relación con el color base. Si
tu pelo es marrón muy oscuro o negro, puede optar por mechas desde
que las mismas sean de una tonalidad castaña, ligeramente más
claras que el color base.
En
cabellos pelirrojos, lo ideal es utilizar los reflejos castaños o
caoba. En algunos casos, mechas con tintes dorados se pueden utilizar
en un pelo rojo cobrizo, dependiendo de la tonalidad de la piel.
