Pasar
las fiestas de Navidad y Año Nuevo lejos de tu familia no es nada
agradable, pero cuando vivimos en pareja, debemos ceder muchas veces. Fin
de año es el momento para reunir a toda la familia alrededor de la
mesa para celebrar el amor y la unión pero ¿con qué familia pasar esta noche tan importante y
significativa?
En la etapa de las citas, esta pregunta suele resolverse de una manera muy práctica, con el tradicional intercambio de regalos entre la pareja, siempre antes de la medianoche, porque luego de ello cada uno va hacia su casa. Ya después del matrimonio, esa separación pierde el sentido.
En la etapa de las citas, esta pregunta suele resolverse de una manera muy práctica, con el tradicional intercambio de regalos entre la pareja, siempre antes de la medianoche, porque luego de ello cada uno va hacia su casa. Ya después del matrimonio, esa separación pierde el sentido.
Más tarde, el panorama puede llegar a complicarse aún
más, cuando llegan los hijos y estos también quieren elegir un
destino diferente. Y si, para desgracia de todos, hay una separación,
la disputa será por la presencia de los niños en cada una de las
cenas.
Este es un tema que forma parte de la vida para muchas parejas
y que puede llegar a generar varias discusiones durante muchos años,
pero siempre que aparezca será el momento de poner en práctica el
arte y la sabiduría que permite que la pareja e hijos vivan juntos
en armonía. Este arte no es nada más que saber entender los deseos
de los demás y ceder siempre que fuere posible.
Para
solucionar este problema y evitar que lo que iba a ser una fiesta se
convierta en un gran lío, hay varias maneras. Algunas parejas se
dividen y comparten la cena de Nochebuena con una familia y al día
siguiente, el almuerzo con la otra, alternando el orden a cada año.
Otra opción es pasar las Navidades con una familia y el año nuevo
con la otra.
Si
este año es tu turno de ceder, nada de aparecer en la casa de tus
suegros con aquella expresión de duelo! Más allá que la compañía
de la familia de tu chico no sea tan buena como la de tu propia
familia, o la comida y la música no sea la favorita, debes ser
amable y cortés con todos, porque este es un esfuerzo que vale la
pena en nombre del amor que tienes por tu pareja.
Déjate
llevar y tratar de pasarlo bien, pero sin excederte, sobre todo con
el alcohol. Sé atenta, prepara un rico postre para la cena, ayuda a
lavar los platos, si es necesario, y no pases toda la noche sentada
en el sofá con el ceño fruncido, esto te hará parecer hostil
delante de toda la familia. Si la convivencia con su familia es
buena, todo tiende a ser más fácil y agradable.
Si no lo es, esta
podría ser una excelente oportunidad para cultivar una buena
relación, después de todo, pasarás muchos años junto a él y
cuanto más armónico sea todo, mejor será para todos.
Al
momento de elegir el regalo de tu suegra, pide la ayuda de tu pareja
y trata de elegir algo que ya sabes que le gusta. Si no te encuentras
muy segura de su talle o el color favorito de la misma, evita regalar
ropas.
No
hay ningún secreto, vivir en pareja es saber ceder a numerosas
diferencias. Siempre lo fue y siempre lo será, pero con un poco de
buena voluntad y mucha paciencia, es posible complacer a ambas partes
y garantizar no sólo uno, sino varias fiestas de fin de año de
diversión y memorables. Ten esto en cuenta y felices fiestas.
