Las terapias con música estrechan los lazos de afecto entre la embarazada y su bebé. Durante el
embarazo muchas posibilidades, preocupaciones y alegrías involucran
a la madre y a la familia del bebé. Es también en esta época que
los lazos de afecto y el amor comienzan a ser construidos.
Fue con
este razonamiento que se decidió estudiar la dinámica de la
musicoterapia durante el embarazo y se creó así el método Bebé
del futuro, músicas durante el embarazo, para embarazadas, los
familiares y sus bebés.
Pero
cualquiera que piense que este proceso incluye solamente poner óperas
o CDs de música calmas para que el feto escuche, esta totalmente
equivocado. Los especialistas explican que la voz es uno de los
primeros sonidos que el bebé oye y por lo tanto se la usa para
fortalecer los lazos familiares. El aparato auditivo del feto esta
casi completamente formado a las 21 semanas de embarazo y desde allí
ya comienza a experimentar algunas sensaciones sonoras.
Entre
los sonidos que le llegan al bebé, que se sumergido en el líquido
amniótico, aparecen algunos ruidos de los órganos de la mujer
embarazada, los latidos del corazón, los pasos de su madre y hasta
las articulaciones del esqueleto de su madre. Pero el sonido que se
destaca para el bebé es la voz humana. El feto no reconoce la voz
misma, pero sí el timbre, la entonación y la frecuencia que la
misma produce.
En
este caso tampoco oye las palabras, pero la sintonía de lo que se
dice o se canta. Por lo tanto, en las sesiones de musicoterapia
llevadas a cabo en la casa de la familia embarazada, se sugiere que
la mujer embarazada y la familia también hablen con el bebé. La
madre puede hablar con él, hablar de planes de futuro. Los abuelos
pueden contar historias de familia y el papá pueden cantarle al
bebé. Por supuesto, no hay un orden conjunto de quién hace qué,
pero es de suma importancia estrechar los lazos afectivos con toda la
familia, no sólo con la madre.
Expertos
son enfáticos sobre el canto: "El feto oye sobre todo la voz
cantante", explican. Por lo tanto incentivan a los papás a
tararear mientras se espera la llegada del bebé. El repertorio en
este caso es a discreción de la familia y su gusto musical, pero por
más que sea un “la, la, la” o una melodía cantada con la boca
cerrada llegará a los oídos del bebé.
Después
de que el bebé nace, todo lo hablando y cantando servirá para que
él registre las sensaciones sonoras intrauterinas que vivió.
Durante el amamentamiento, por ejemplo, la madre puede cantar una
canción que el bebé escuchó con frecuencia mientras estaba en su
útero. El responderá al estímulo con el ritmo de la succión y el
tiempo. Solo debes observar al bebé. Introduce en esta etapa también
las canciones que cantabas a tu bebé tocadas electrónicamente para
estimularlo aún más.
No
debes olvidar el conocido dicho... "El que canta sus males
espanta".
