Los constantes cambios de
temperatura, el polvo del aire y el maquillaje provocan la acumulación de grasa en nuestra
piel, alojándose en lugares indeseados como la nariz. Te mostraremos como
eliminar los puntos negros sin causar daños en la piel. El mejor momento para
eliminar los puntos negros de la nariz es después de tomar un baño con un
montón de vapor. La humedad y el calor causa la abertura de los poros, haciendo
más fácil su limpieza. Hay varios remedios caseros que pueden ayudar a
eliminarlos, te contamos algunos....
Loción de limón
Añade el jugo de un
limón a un poco de azúcar. Mezcla bien los ingredientes. Aplica la loción
resultante en la zona afectada y deja actuar durante unos 10 minutos. Retira la
misma con agua tibia. Puedes repetir este tratamiento una vez por semana.
Mascarilla de miel y piña
Mezcle una cucharada de miel con el
zumo natural de piña. Con la ayuda de un pincel suave, aplica la máscara sobre
la zona afectada por los puntos negros. Dejar actuar durante unos diez minutos.
Retira la mascarilla con agua tibia.
Truco del tomate
Corta un tomate por la mitad. Frota
una de sus mitades en la zona afectada. Dejar actuar durante unos quince
minutos. Lávate la cara con agua tibia.
Claras de huevo
Humedece la zona donde tienes puntos
negros con clara de huevo. Cortar tiras de papel de cocina absorbente con el
tamaño necesario para cubrir las zonas afectadas. Esparce la clara de huevo sobre el
papel absorbente. Cuanto mayor sea la cantidad, mejor será el resultado en tu
piel (sin exagerar, por supuesto).
Deja actuar entre treinta minutos a
una hora. Cuando las tiras de papel se encuentren secas y rígidas, retíralas
suavemente. Los puntos negros saldrán pegados al papel. Repite el procedimiento
las veces que sea necesario. Lávate la cara con agua tibia.
Para cuidar la salud de tu piel,
recuerda siempre tomarte cinco minutos diarios para quitar el maquillaje e hidratarla
diariamente. Una vez a la semana exfoliar la piel para eliminar las células
muertas. Un buen exfoliante casero que puedes probar es: Mezclar tu crema
hidratante diaria con un poco de azúcar y aplicar sobre el rostro con masajes
circulares. A continuación, retira el producto con abundante agua.
