Trata las cicatrices de tu piel y no dejes que estas marcas te quiten las ganas de mirarte en el
espejo, conoce los tratamientos más adecuados. Las cicatrices suelen
aparecer por varias razones, desde la más simple, como un moretón
en la piel, una marca de la vacuna, al apretar las espinillas, hasta
las más serias tales como quemaduras, accidentes y cirugías.
El
hecho es que cualquier daño ocasionado en la epidermis (la parte más
externa de la piel) o en la dermis (la capa justo por debajo de la
epidermis), puede dar lugar a la aparición de cicatrices. Y, aunque
muchas mujeres se sientan incómodas con la apariencia de la
cicatriz, vale la pena recordar que son una parte importante de la
curación, después de todo, están formadas por un tejido más
fibroso (por ello la apariencia diferente) que se forma en el lugar
de la piel dañada.
Diferentes
tipos de cicatrices
Cicatrices
atróficas: Son más comunes e independientes de factores genéticos,
aparecen debido a la pérdida de las estructuras que soportan y
brindan firmeza a la piel, tales como el músculo y la grasa, y crean
una especie de agujero (relieve) en la piel. Por lo general son
cicatrices causadas por el acné, cirugías y accidentes.
Cicatrices
hipertróficas: Este tipo ocurre cuando el cuerpo produce colágeno
en cantidades anormales y de manera desorganizada, lo que hace que la
cicatriz quede con una textura más elevada con relación a la piel
que está alrededor. Es la más rara que se puede llegar a formar,
tiene componentes hereditarios y muchas personas la confunden con la
queloide.
Queloides:
Es la cicatriz que no para de crecer, incluso va más allá de los
límites de la lesión inicial. Este crecimiento no regulado es
debido al hecho de que el cuerpo no deja de producir colágeno nuevo
y está relacionada generalmente con factores de raza (es más común
en los asiáticos) y genéticos.
Normotróficas:
En este caso, la piel se vuelve con aspecto muy similar a la piel,
antes de la herida. Generalmente se da en los casos de lesiones
simples, que no dañan demasiado.
Mejores tratamientos
para las cicatrices
Han
evolucionado considerablemente: hoy en día hay varios tipos de
procedimientos más simples, como las microcirugías y es posible
mejorar mucho la zona dañada, hasta el punto de que la cicatriz se
vuelva casi imperceptible. Sólo debes ser consciente de que las
cicatrices muy extensas y profundas, difícilmente desaparezcan por
completo. Los tratamientos más satisfactorios son:
# Via
láser: se calienta la capa superior de la piel, la epidermis y parte
de la dermis, lo que elimina las capas más afectadas, permitiendo la
aparición de las nuevas capas, más naturales.
# Microdermabrasion:
en este tratamiento, el dermatólogo lija la piel, controlando la
profundidad que crea necesaria para encontrar y eliminar las capas
afectadas de la piel.
# Peelings:
hay varios tipos. El químico que, mediante la aplicación de una
solución química sobre la piel, "destruye" la epidermis
de una manera controlada, dando lugar a la exfoliación y combate
ciertas afecciones cutáneas incluyendo cicatrices de acné. También
existe el peeling de cristal, que pulveriza pequeñas partículas de
cristal sobre la piel, también eliminando en forma delicada la
dermis, de modo que una nueva capa de piel pueda surgir.
# Relleno:
el más común es con ácido hialurónico, lo que aumenta el volumen
de la zona afectada, con la intención de dejar la cicatriz en el
mismo nivel de la piel circundante. Es un tratamiento temporal y
después de algún tiempo necesita ser repetido.
# Cirugía:
sólo se indica para casos de cicatrices más extensas y profundas.
Mejora en gran medida la apariencia de las cicatrices, ya que los
cirujanos utilizan diferentes técnicas dermatológicas para hacer
menos evidente la cicatriz.
ATENCIÓN: El dermatólogo es el único profesional indicado para evaluar el mejor tipo de tratamiento según cada caso.

