En general todas aquellas
que cocinamos, o las que comemos, preferimos por ejemplo, una albahaca
fresca a una industrializada. Pero, ¿cómo conseguir verduras y
especias frescas sin tener que ir a la feria todos los días? Una pequeña huerta instalada en nuestra casa puede solucionar este
problema.
El
alféizar de una ventana servirá perfectamente para poner cuatro o
cinco pequeñas macetas. Un rincón en tu área de servicio también
puede albergar nuestras plantitas, inclusive puedes atreverte a hacer
una huerta vertical en aquel pequeño corredor.
Pero
debes tener en cuenta que lo más importante es que el sitio
destinado a la mini huerta reciba luz solar directa (preferiblemente
por la mañana), porque las plantas necesitan al menos cuatro horas
de luz natural para crecer.
También debes tener en cuenta que el
local reciba aire fresco, pero que no sea una corriente de viento
fuerte. Los materiales para hacer nuestro pequeño jardín también
son simples y baratos. Es posible utilizar pequeñas macetas
individuales, hechas de plástico, cerámica o arcilla. También
puedes utilizar las cajas rectangulares, hechas de plástico, y
plantar várias especies de plantas en la misma pieza. Estas cajas
son ideales cuando el espacio es muy limitado.
Y
puedes ser aún más ecológica y natural y reutilizar las botellas
de plástico y latas de aluminio, aquellas de las achocolatadas o de
la leche en polvo, para hacer tus macetas. Sin embargo, debes prestar
mucha atención a la posibilidad de drenaje de los recipientes,
porque si drenan, las raíces de la planta pueden pudrirse y tu
trabajo se derrumbará literalmente.
Luego
de lo mencionado es el momento de invertir en la preparación del
terreno para garantizar un jardín saludable y constante. Puedes
comprar tierra fertilizada o hacer una mezcla en dos partes iguales
de tierra común, agregar una parte de abono orgánico y otra parte
de arena, esta última facilitará el drenaje. Con esta simple mezcla
suave las raíces encontrarán camino para crecer rapidamente.
Elije
semillas que pueden ser cebollino, el perejil, la albahaca, la menta,
el hinojo, melisa, etc. Todo depende de tu gusto personal y también
del uso que le das. Colócalas en la tierra preparada y espera.
Para
el mantenimiento recuerda que deberás regar tu pequeña plantación
todos los días, pero sólo lo suficiente para humedecer el suelo, ni
pienses en llenar de agua las macetas. A medida que vayas utilizando
los condimentos, realiza el mantenimiento con los fertilizantes y
también una poda para eliminar las hojas magulladas o marchitas.
Seguramente recibirás un elogio más a la hora de servir la comida.


