La caries es uno de los problemas bucales más temidos, principalmente por las molestias que provoca. Normalmente, su formación está relacionada con una higiene bucal ineficaz, pero hay casos en los que, incluso con un buen cepillado, aún aparecen las caries.
Por más que
intentes hacer todo bien, y cuando menos te lo esperas, este enemigo ya se ha
instalado en tu sonrisa y lo que queda es acudir al dentista. Pero, ¿por qué
sucede esto?
COMPRENDE LA RELACIÓN DE LA CARIES CON LA HIGIENE BUCAL
No es nuevo que la presencia o ausencia de caries esté directamente relacionada con el cepillado correcto de dientes. Cuando la placa bacteriana no se elimina adecuadamente, varias bacterias se depositan en los dientes y encías, comenzando el proceso de desmineralización del diente, que caracteriza la etapa inicial de la caries.
Para asegurarte de que la higiene se está realizando correctamente, no deberás olvidar
ninguno de los pasos que, además del cepillado, también incluyen el uso de hilo
dental y enjuague bucal. En caso de dudas, nada mejor que acudir a tu dentista.
¿PUEDE APARECER LA CARIES CON UN BUEN CEPILLADO DE DIENTES?
A veces, solemos creer que nos cepillamos los dientes de la forma correcta, pero en realidad eso no es lo que sucede. Es necesario valorar la calidad del cepillado por parte de un profesional y comprobar si el hábito de usar hilo dental es frecuente.
TENGO CARIES ¿QUE DEBO HACER?
Si se detecta una caries, la primera actitud que debemos adoptar es buscar un especialista en el tema, para que se pueda realizar una intervención lo antes posible. El odontólogo se encargará de varias medidas para comprobar cuál es la mejor forma de tratamiento.
Radiografía
para definir profundidad, trazar un plan de tratamiento, valorar si es profunda,
si será necesario un conducto o si el diente ya se ha visto comprometido. Por
eso, una vez definido el diagnóstico, se debe derivar al paciente al
especialista más adecuado.
LA PREVENCIÓN ES LA PALABRA CLAVE
La mejor forma de prevenir las
caries es enfocarte en la higiene bucal y la alimentación. Si tienes dudas
sobre cómo hacer esto, hemos separado 3 consejos fundamentales para ayudarte.
1) Cepillar correctamente tus
dientes y usar hilo dental después de todas las comidas principales.
2) Visitas regulares al dentista.
3) Disminuir el consumo de dulces y evitar
las golosinas durante el día.
