Beneficios de la lechuga

La lechuga, con su variedad de hojas y colores, posee variadas propiedades y beneficios para nuestra salud

Los antiguos romanos tenían la costumbre de comer la lechuga en la noche para facilitar el sueño después de una rica cena rica . En la actualidad, también se recomienda el consumo de lechuga a personas con altos niveles de estrés.

La lechuga es uno de los alimentos más ricos en agua (94,9 %). También proporciona una cantidad relativamente alta de proteína (1,62 %). El valor nutritivo y dieto terapéutico de la lechuga depende de los siguientes componentes:

* Provitamina A: 100 g de lechuga proporciona 260 microgramos de RE (equivalentes a retinol), esto supone la cuarta parte de la cantidad necesaria de provitamina diaria.

* Vitaminas del complejo B: Es muy rica en vitamina B1 y B2, especialmente ácido fólico.

* Vitamina C: La concentración de esta vitamina en la lechuga es de 24mg/100g , un poco menos de la mitad de la naranja o el limón.

* Minerales: Se destaca su contenido en potasio (290mg/100g) y en hierro (1,1 mg/100 g). También presenta cantidades significativas de calcio , fósforo y magnesio , así como zinc y cobre.

* Fibra vegetal: 1,7%, lo que contribuye a su efecto laxante.

Propiedades terapéuticas


Gracias a esta composición, la lechuga tiene las siguientes propiedades: sedante, somnífera, aperitiva, laxante, alcalinizante y remineralizante. Generalmente es indicada en los siguientes casos:

Trastornos funcionales del sistema nervioso
Tales como nerviosismo, el estrés, la tensión y la ansiedad. El consumo habitual de lechuga produce una sedación suave e imperceptible, por aportar vitaminas B necesarias para el adecuado equilibrio nervioso.

Insomnio
Para ello se recomienda comer lechuga por la noche, en buenas cantidades y, preferentemente como único plato.

Trastornos digestivos
Ingerida antes de otros alimentos, la lechuga tonifica el estómago y ayuda en el proceso de digestión.

Estreñimiento
Facilita el tránsito intestinal por su contenido en fibra y su excelente digestión.

Obesidad
La lechuga produce una sensación de saciedad y proporciona muy pocas calorías . También ayuda a reducir el nerviosismo o la ansiedad por la comida, lo que a menudo acompaña a la obesidad.

Diabetes
La lechuga es un alimento muy bajo en carbohidratos, por lo que los diabéticos pueden consumirla sin restricciones.

Las hojas pueden ser consumidas crudas, aderezadas con aceite de oliva y limón, por ejemplo, o cocidas, como en el caso de las hojas más duras que pueden ser cocidas como cualquier verdura.