Reducción al mínimo de cicatrices, riesgo limitado y una pronta recuperación
Son algunas de las ventajas que caracterizan esta técnica estética para mejorar el contorno abdominal, te contamos un poco más sobre la mini abdominoplastia.
Muchos partos, variaciones continuas en el peso, intervenciones quirúrgicas en la zona del abdomen, algunas complicaciones cutáneas, como quemaduras, pueden causar exceso de tejido y grasa en la zona del vientre. Para estos casos, se puede utilizar esta técnica quirúrgica alternativa a la abdominoplastia tradicional.
Hasta ahora, muchas mujeres se resistían
a pasar por el quirófano para someterse a una abdominoplastia por temor a las
cicatrices de la intervención o el miedo a una recuperación lenta y dolorosa.
Ambos temores desaparecen con este método nuevo y sencillo.
Para comprender mejor los beneficios
de esta intervención, trataremos de explicarte algunos puntos y consideraciones
importantes.
La abdominoplastia clásica o
tradicional se hace con una gran incisión en el área púbica, en un lado al otro
de las espinas ilíacas, siguiendo la anatomía de la cuenca. Con ella se elimina
el exceso de grasa y piel, y el ombligo se vuelve a colocar en el sitio donde
estaba.
En contraste, la mini-abdominoplastia
no requiere el cambio de lugar del ombligo. Se aplica en los casos más leves, cuando
hay menos grasa y requiere únicamente el desprendimiento de la piel hasta el
ombligo, la incisión es más pequeña.
Los resultados son visibles unos 15
días después de la intervención, siendo muy notable la remodelación del
contorno abdominal. Se debe dar masajes en la cicatriz, hacer drenaje linfático
en el área y, al final de un mes, los resultados son aún más visibles.
Para todas aquellas mujeres que
temen entrar a una sala de operaciones, debe tenerse en cuenta que la mini abdominoplastia
se realiza de modo ambulatorio, con anestesia general o local con sedación,
pero sin la necesidad de hospitalización. En esta técnica, se intenta reducir
al mínimo el tamaño de la incisión y la cicatriz. Los riesgos son prácticamente
nulos.
Las candidatas ideales para someterse
a una mini abdominoplastia son aquellas mujeres de mediana edad (entre treinta y
cuarenta años), con un poco de grasa localizada en el tercio inferior del
abdomen (el área debajo del ombligo), sin una gran cantidad desproporcionada de
piel sobrante y cuya deformidad abdominal se debe principalmente a una
relajación de la pared muscular del útero. La situación típica de las mujeres
que han tenido hijos y que, como consecuencia de los embarazos, han visto a sus
músculos del abdomen, ceder lugar a un “triple vientre”.
A menos que no haya un nuevo embarazo, en el que el peso de la paciente se someta nuevamente a oscilaciones importantes, el vientre se mantendrá plano y modelado durante muchos años y la eficacia de esta técnica es muy alta. Los resultados son buenos y eficaces, sin necesidad de una segunda intervención.
