Hemos confeccionado una pequeña
lista con siete manías masculinas elegidas por nuestro equipo,
aquellas que más irritan a las mujeres. Los hombres tienen el poder de incomodarnos cuando quieren, eso no es novedad en nuestro universo pero, siempre es interesante conocer el comportamiento del sexo opuesto...
Aunque en la actualidad los derechos de los hombres y las mujeres son casi equivalentes en términos de trabajo e incluso relacionamientos, hay cosas sobre el sexo opuesto que nuestra alma femenina nunca llegará a comprender en su totalidad.
Aunque en la actualidad los derechos de los hombres y las mujeres son casi equivalentes en términos de trabajo e incluso relacionamientos, hay cosas sobre el sexo opuesto que nuestra alma femenina nunca llegará a comprender en su totalidad.
1)
La capacidad de seguir durmiendo cuando un bebé
llora a su lado
O,
mejor dicho, ¿cómo pueden fingir que siguen durmiendo con el bebé
llorando a su lado? La razón de la insistencia masculina en esta
excusa es un misterio ya que, obviamente, sabemos que todo es sólo
una demostración de talentos en dramaturgia bien desarrollados.
2)
La asombrosa capacidad para no darse cuenta cuando algo está mal
Ellos
conviven con nosotras durante años, inclusive décadas y, sin
embargo, aún no han desarrollado las habilidades para darse cuenta
de que cuando nos preguntan "¿qué pasa?" y contestamos
"nada" es porque todo esta absurdamente mal.
3)
Las soluciones milagrosas que (ellos creen) el sexo puede ofrecer
Tu
día fue horrible, los niños están a punto de reprobar en el
colégio, tuviste problemas con el coche, perdiste la propuesta de
trabajo, se discutieron, o peor, tu peluquero equivocó en el tono de
pintura de tu cabello. Todo, absolutamente todo se puede solucionar
con una sesión de sexo agradable.
4)
La total incapacidad para poner la ropa sucia en el cesto que
corresponde
A
pesar de los numerosos estudios que, es de suponer, se vienen
realizado con el fin de entender este problema crónico, no se sabe
aún por qué los hombres simplemente “no pueden” poner la ropa
sucia en su lugar destinado a la misma, dejándola en el suelo de la
habitación, en la cama, en el baño y otros rincones inhóspitos de
la casa.
5)
La resistencia absurda a contratar profesionales especializados
¿La
tubería del baño colapsó? Llama al fontanero y tu esposo nunca te
perdonará la evidente falta de confianza en su talento con
las tuberías. Lo mismo ocurre con las puertas rotas, ruido
sospechoso en el coche, imagen distorsionada en la televisión,
aspiradora defectuosa y cualquier otro problema que pueda ocurrir
dentro de tu hogar, dulce hogar.
6)
La fantástica habilidad de identificar ruidos extraños en el coche
Solo
basta que un hombre entre en contacto con un coche para que el mismo
comience a hacer todo tipo de ruidos y presentar defectos
misteriosos. Tan misteriosos que sólo los especímenes masculinos
son capaces de percibir.
7)
La velocidad de procesamiento del contenido disponible en cada canal
Habilidad
de dominio exclusivo de los hombres, es prohibido para las mujeres la
agilidad necesaria para absorber el contenido de un canal de
televisión a la velocidad que lo hacen los hombres. Sujetando el
control remoto con firmeza, ellos lo golpean en forma ruda paseando
entre los canales con la misma destreza que muchos años atrás
desarrollaron con la caza necesaria para la supervivencia de la
especie.
No
te esfuerces. Por más que leas cientos de manuales y libros sobre
relacionamiento, existen cosas entre hombres y mujeres que ni la
filosofía nos podría ayudar a entender.
