Espinaca: beneficios, propiedades y nutrientes


La espinaca es una de las mejores opciones del grupo de verduras. Es rico en vitamina A y C, además de una excelente fuente vegetariana de proteínas. Pero, también tiene buenas porciones de ácido fólico (nutriente esencial para el sistema nervioso); mucho potasio y poco sodio (lo que ayuda a controlar la presión arterial), vitamina K (que tiene propiedades anti inflamatorias); fósforo (esencial para la buena salud de los huesos); y luteína (un pigmento de la familia de los carotenoides que trae muchos beneficios a la visión), protegiendo principalmente contra las enfermedades degenerativas tales como cataratas.


La lista también incluye hierro y calcio, pero la absorción de estos nutrientes se ve afectada por el ácido oxálico. Los oxalatos son sustancias químicas vinculadas también a la formación de cálculos renales. Así que, si bien la espinaca es muy rica en calcio y hierro, no puede considerarse una buena fuente de estos minerales para al cuerpo. Además, aunque la indicación es aprovechar el caldo cuando se cocina la verdura, las espinacas se deben desechar justamente por esa gran cantidad de oxalatos.

Un estudio realizado el año pasado por la Universidad de California, llegó a la conclusión de que la espinaca hace parte de un grupo de antioxidantes responsables de la mejora de las actividades mentales de los seres humanos. El cerebro consume mucha energía para funcionar y esto da lugar a la sobra de residuos químicos oxidantes. Los alimentos como las espinacas (dentro de un grupo que incluye a los frutos secos, nueces, aceites vegetales, lentejas, coliflor, espárragos y aguacate), trabajan para eliminar las sustancias en exceso, funcionando como antioxidante del cerebro.

Y los antioxidantes presentes en la espinaca son responsables por muchos más beneficios: ayudan a defender la piel contra el envejecimiento prematuro y protegen las células contra varios tipos de cáncer como el de próstata, estómago, mama y piel. La digestión también le dá las gracias a la inclusión de la espinaca en nuestra dieta. Ésta ayuda a prevenir el estreñimiento y protege al estómago de las úlceras. También ayuda a liberar toxinas del colon.

Aquellas que padecen diabetes, pueden ver un gran aliado en la espinaca debido a que contiene gran cantidad de fibra, ayudando al metabolismo del azúcar. El cromo también echa una mano en este escenario: potencia los efectos de la insulina, mejorando la captación de glucosa por parte de las células. El mineral también hace una contribución importante para cualquier persona que quiere o necesita bajar de peso o bajar el colesterol.

Al comprar espinacas, opta por aquellas con hojas de coloración verde oscuro, consistentes, limpias y sin rastros de insectos. Un buen consejo es elegir aquellas con hojas pequeñas y tiernas, ya que las más grandes pueden ser duras o fibrosas. Para hacer que la espinaca dure más tiempo, envuélvela en papel o plástico y déjala en la nevera.

La espinaca puede ser servida cruda o cocida pero, ten cuidado: el cocer en exceso puede eliminar sus nutrientes y beneficios. Prefiere prepararla al vapor o fritos. 

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