Como agradar al jefe sin ser vulgar



Una buena relación con el jefe hace que el ambiente de trabajo sea más agradable y, finalmente, impulsa la carrera, te mostramos algunos hábitos que ayudan a mantener una buena imagen laboral sin perder la dignidad. Capacidad de estudiar y encontrar soluciones son los puntos clave, pero existen otros...


Sé puntual siempre
El hábito de llegar tarde, aunque sea por minutos, enseguida es percibido por los compañeros de trabajo y el jefe. El hábito persistente conduce al estancamiento profesional y, finalmente, al despido.

Por lo contrario, llegar al trabajo un poco más temprano todos los días demuestra respeto por la empresa y tus colegas de trabajo, además de permitir el uso del tiempo para intereses personales, como una ojeada en el periódico o tu blog favorito.

Toma iniciativas
La proactividad indica la capacidad de liderazgo. Si tu jefe tiene demasiado peso y responsabilidades sobre sus hombros, no hay nada de malo en asumir la responsabilidad y ofrecerle tu ayuda. Los beneficios a tu favor aumentarán si esta nueva responsabilidad incluye el contacto con otros niveles de la empresa, clientes o proveedores.

Reuniones con diversos sectores, o la preparación de conferencias o seminarios son un fértil terreno para el aumento tu networking y actuar fuera de tus áreas actuales.

Analiza los problemas y propone soluciones
Canaliza tu creatividad. Encuentra 2 o 3 problemas crónicos en tu sector de trabajo y estudia las posibles soluciones. Lee revistas especializadas y analiza cómo este tema está se trata en otras empresas de la competencia.

Si puedes presentarle a tu jefe un plan claro sobre el problema y una lista de soluciones posibles, demostrarás que entiendes la empresa como un todo, más allá del área específico que operas.

Demuestra tus argumentos
Evita hablar por hablar, ello solo aumenta las especulaciones. Habla con conocimiento de causa. Si afirmas que tienes conocimientos o experiencia en alguna situación, demuéstralo con acciones.

Sé organizada
Un escritorio desordenado no es una muestra de creatividad, y por lo general trasmite una imagen de desorganización e incapacidad para establecer prioridades. Mantén tu espacio personal limpio y demuestra a todos, incluyendo a tu jefe, que mantienes tu puesto de trabajo bajo control.

Demuestra hambre de conocimiento
No te conformes con tus límites dentro del organigrama de la empresa. Trata de aprender más sobre el segmento en el que opera la empresa, sobre la economía y cómo la misma se comunica con otros segmentos o sectores de la sociedad. Además de mantenerte capacitada para posibles conversaciones en los pasillos, se expanden tus horizontes y te permite asumir otras posiciones, dentro o fuera de tu empresa actual.

Expón tu opinión
Un buen jefe no quiere oír la expresión "sí señor" todas las veces. Estar de acuerdo siempre pasa la impresión de que no eres capaz de pensar por ti misma. Incluso estando equivocada, exponer tus ideas con argumentos bien estructurados y honestidad es más positivo que guardar tu opinión siempre.

Mantén una actitud positiva
En una multitud con mal humor y quejas, las personas positivas se destacan. Y no se trata de optimismo superficial con frases hechas de auto-ayuda, si de la capacidad de mantener la motivación, incluso en tiempos difíciles, y la capacidad de anticipar la solución mientras todos están reflexionando sobre el problema.

Haz un buen trabajo
Es simple y obvio, pero hacer un buen trabajo es la forma más sencilla de complacer a tu jefe, tus colegas y a ti misma. Um trabajo bien hecho habla por sí mismo.

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